Contar una historia es el verdadero objetivo de un buen

FOTOGRAFO DE BODAS

Una sonrisa, una mirada complice, una carcajada, una lagrima, un beso, un abrazo, un amigo, una madre. Hay tantas cosas que fotografiar de verdad en una boda, que no merece la pena aburrir con cosas insustanciales. Cuando veais mis fotografias, os dareis cuenta de esto y me alegraria que pensarais que esas son las cosas de verdad, que quereis recordar el resto de vuestras vidas.

LAS FOTOGRAFIAS DE UNA BODA COBRAN SU IMPORTANCIA DENTRO DE 10, 20, 30… 100 AÑOS

Lo importante no es recordar lo bien que posaba, lo importante es recordar con quien estaba y lo feliz que se sentia.